Responsabilidad penal de la persona jurídica: ¿Pueden aplicarse las circunstancias atenuantes por analogía?

El buen interrogatorio: no “salir de pesca” y tener una estrategia.
19 marzo, 2019
El Gobierno publica un Real Decreto-Ley con medidas urgentes en materia de protección social y empleo.
27 marzo, 2019

Responsabilidad penal de la persona jurídica: ¿Pueden aplicarse las circunstancias atenuantes por analogía?

Marián Lora Márquez. Consultora Compliance.

En principio, podríamos decir que el legislador parece claro al dedicar expresamente un artículo a las circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. El artículo 31 quater del Código Penal establece con carácter de exclusividad cuatro circunstancias atenuantes: 

  • Haber confesado la infracción a las autoridades, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra ella. 
  • Haber colaborado en la investigación del hecho aportando pruebas, en cualquier momento del proceso.
  • Haber procedido a reparar o disminuir el daño causado, en cualquier momento del procedimiento y con anterioridad al juicio oral.
  • Haber establecido, antes del comienzo del juicio oral, medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitos que en el futuro pudieran cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica.

Sin embargo, el Tribunal Supremo en su Sentencia 583/2017, de 19 de julio, se pronuncia sobre las dilaciones indebidas alegadas por varias de las personas jurídicas intervinientes en el proceso. Resuelve el Alto Tribunal limitándose a decir que no concurren, lo que genera dudas ya que, de no ser una circunstancia atenuante para la persona jurídica, debería haber dicho expresamente que no es de aplicación a éstas, por no estar prevista como tal en el artículo 31 quater del Código Penal.

Recientemente, el Tribunal Supremo vuelve a tener la oportunidad de pronunciarse en su Sentencia 746/2018, de 13 de febrero de 2019, sobre las circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. 

Con respecto a las dilaciones indebidas, en este caso el Tribunal Supremo establece que es discutible proyectar en la persona jurídica dicha atenuante, aunque los retrasos pueden y deben ser tomados en consideración a efectos de graduar la pena.

En cuanto a la reparación del daño, en esta misma Sentencia, el Tribunal Supremo establece que, sin lugar a dudas, esta circunstancia atenuante cualificada es predicable de la persona jurídica. No obstante, lo que resulta curioso es que las responsabilidades penales de la persona física y de la persona jurídica sean autónomas, otorgándoseles derechos procesales autónomos y, sin embargo, el Tribunal Supremo aplique esta atenuante tanto a la persona física como a la persona jurídica dirigida por éste, en lugar de aplicarla solamente a quien haya realizado el desembolso para la reparación del daño.

Por tanto, podemos concluir que las circunstancias atenuantes no pueden aplicarse por analogía a las personas jurídicas, siendo para estas exclusivamente y sólo las previstas en el artículo 31 quater del Código Penal. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

95 − = 90

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies